Copiloto en vivo
Mientras hablas con el prospecto le cuentas lo que dice y te responde al momento. Conoce el historial completo de esa cuenta, no responde en abstracto.
Escribe tus notas de la llamada como hables, sin detenerte a cuidar la ortografía. KeyA CRM corrige la redacción, agenda solo los compromisos que prometiste y te acompaña mientras hablas con el prospecto.
Sin tarjeta de crédito · Créditos de IA incluidos · Usuarios ilimitados durante la beta
Lo que escribiste al colgar
Lo que quedó guardado
Se pierden porque nadie volvió a escribir. Un CRM tradicional te da campos para capturar eso, y ahí está la trampa: capturar es trabajo, el trabajo se pospone y lo que no se captura no existe.
Quedaste de mandar una cotización el viernes. La mandaste el miércoles siguiente, y para entonces ya cotizaron con otro.
Nadie volvió a escribir. No hubo un «no», hubo un silencio que nadie rompió.
Todo lo que sabía de esa cuenta vivía en su cabeza y en su libreta. Quien lo recibe empieza de cero.
Compraron un CRM, nadie lo llena, y los reportes describen una realidad que no existe.
Cargas el contexto de tu empresa: qué venden, su propuesta de valor, sus productos con precios y —lo más importante— las reglas de lo que la IA no debe prometer. Toma diez minutos y se hace una sola vez.
Importas prospectos y empresas desde Excel indicando en qué columna está cada dato. No hace falta migrar todo de golpe.
Después de cada llamada escribes de corrido. El sistema corrige la ortografía —guardando tu texto original—, extrae los compromisos y los agenda con fecha, a nombre de quien corresponda.
En la siguiente llamada le vas contando lo que dice el prospecto y te responde en el momento: cómo rebatir esa objeción, qué preguntar después, cuándo callarte.
Para quien dirige, no para quien vende. Dinero en juego, tasa de cierre, ticket promedio y el desempeño de cada asesor. Las tres alertas de arriba son las que cuestan dinero si nadie las mira.
El embudo, con el dinero a la vista. Cada columna suma lo que hay en juego y cada tarjeta trae el contacto y su puesto, para que sepas con quién estás hablando antes de abrirla.
Le cuentas lo que está diciendo el prospecto y te contesta. A la izquierda, el perfil separa lo que sabes de lo que estás suponiendo: presupuesto, autoridad, necesidad y urgencia, cada uno con «sin determinar» cuando nadie lo ha confirmado.
Pitch, correo, WhatsApp o manejo de objeciones, con el contexto de esa cuenta. Abajo de cada generación aparece el costo real en dólares: sabes lo que gastaste, no te enteras a fin de mes.
Busca quién necesita lo que vendes, no quién se parece a tu cliente. Cuatro pasos y una advertencia honesta: si no le has dicho a quién le vendes, el sondeo trae ruido. Lo que ya está en tu cartera se omite solo.
Las que vencen y las que nadie contestó, arriba. El estado no es decorativo: «pendiente de respuesta» con la vigencia en rojo es una llamada que te toca hacer hoy.
Se arma por bloques y sale en PDF. Conceptos del catálogo, títulos de sección, texto libre y saltos de página. Antes de enviarla, el copiloto la revisa y te dice qué va a objetar el cliente.
Lo que prometiste y no cumpliste, primero. Los compromisos salen solos de lo que registras y de los correos que llegan; los marcados «detectado por IA» nadie los capturó a mano.
Si ya tienes tu sala de Zoom o de Meet, pégala y listo. No hace falta conectar ninguna cuenta para empezar a agendar; la liga se genera sola desde la agenda.
Pantallas de la beta actual, con datos de prueba. Van a cambiar: es lo que hay hoy, no un render de lo que nos gustaría tener.
Sin funciones recortadas ni versión reducida: durante la beta tienes acceso completo.
Mientras hablas con el prospecto le cuentas lo que dice y te responde al momento. Conoce el historial completo de esa cuenta, no responde en abstracto.
Pitch de venta, correos de acercamiento, manejo de objeciones y guiones de propuesta, escritos con el contexto de tu empresa y de ese prospecto en particular.
Los compromisos salen de lo que registras y de los correos que recibes. Nadie captura recordatorios a mano.
Tu logotipo, tus condiciones, IVA y retenciones de ISR e IVA. Se arman por bloques, salen en PDF y se envían por correo. El copiloto las revisa y te propone el texto reescrito; tú decides si lo usas.
Con la cuenta de cada asesor, no una compartida. El prospecto recibe el correo de quien lo atiende y las respuestas llegan a su bandeja, ligadas a la oportunidad.
Genera el enlace de Google Meet, Microsoft Teams o Zoom desde la agenda y manda la invitación con la cita adjunta.
Uno te avisa de lo que se está enfriando, por notificación del navegador y por correo. Otro retoma solo las conversaciones dormidas, con tope de tres intentos y sin ofrecer descuentos ni comprometer plazos.
Cuánto dinero hay en juego, por mes, por estado y por asesor. Tasa de cierre, ticket promedio y qué está por vencer.
Busca en la web quién necesita hoy lo que vendes, no quién se parece a tu cliente. Se acota a lo que tu empresa hace y lo que ya está en tu cartera se omite solo.
Publicaciones y su calendario, construidas a partir de las objeciones reales que tus prospectos ponen en las llamadas.
Estamos en beta. Durante esta etapa el registro no cuesta y los créditos de inteligencia artificial corren por nuestra cuenta.
Acceso completo mientras dure la beta, a cambio de que nos digas qué funciona y qué no.
Una suscripción por organización, con precio anunciado antes de que termine la beta.
Cada función de inteligencia artificial descuenta según el uso real, no una cuota fija.
Estas integraciones todavía no existen. Las listamos aquí porque preferimos que lo sepas antes de entrar, no después.
Conversaciones dentro del CRM y en el historial del prospecto, con la API oficial de WhatsApp Business.
Tus pedidos y clientes de la tienda en línea, sincronizados con el pipeline.
Preguntas y ventas de tus publicaciones, convertidas en prospectos con seguimiento.
Envío masivo segmentado con la misma información del CRM, sin exportar listas a otra herramienta.
Así que conviene decir con claridad qué hacemos con ella.
No la vendemos, no la compartimos y no la usamos para entrenar modelos. Si te vas, te la entregamos y la borramos.
Ningún usuario de otra organización puede ver tus prospectos, tus cotizaciones ni tu correo.
Las contraseñas de tu correo y los accesos a tu calendario se guardan cifrados, nunca en texto plano.
Con aplicación autenticadora o código por correo. Puedes recordar tu equipo 30 días para no capturarlo a diario.
Durante el programa beta el registro es gratuito y no pedimos tarjeta de crédito. Incluye un saldo de créditos de inteligencia artificial de cortesía. Al terminar la beta te avisamos con anticipación las condiciones para continuar, y quien haya participado conserva una tarifa preferente.
Las funciones de IA —el copiloto, la corrección de notas, los agentes, la generación de material— consumen créditos según el uso real, no una cuota fija. Ves tu consumo en pantalla en todo momento. Durante la beta son de cortesía; después se compran en paquetes y sólo se descuenta lo que de verdad usas. Si te quedas sin saldo, el CRM sigue funcionando: sólo se pausa la IA.
No. Puedes empezar con una parte de tu cartera y ver si te sirve. Se importan prospectos y empresas desde un archivo de Excel o CSV, indicando tú en qué columna está cada dato.
No. Las funciones automáticas vienen apagadas y se encienden prospecto por prospecto. Y cuando el sistema puede responder solo, nunca lo hace en temas de precio, contrato, fechas de entrega, alcance o quejas: eso siempre se escala a una persona. Un correo automático que promete algo obliga a tu empresa igual que si lo hubieras escrito tú.
Para los dos. Un asesor independiente lo usa para su propia cartera; una empresa da de alta a todo su equipo, con usuarios ilimitados durante la beta y un tablero para ver el desempeño por asesor.
Todavía no. WhatsApp, WooCommerce, Mercado Libre y las campañas de correo están en la hoja de ruta y se irán liberando durante la beta. Hoy el CRM integra correo electrónico con la cuenta de cada asesor, calendario y videollamadas por Meet, Teams y Zoom.
Que nos lo cuentes es justamente lo que pedimos a cambio del acceso gratuito. Es una beta de verdad: habrá cosas que no funcionen y pantallas incómodas. Hablas directo con quien está construyendo el producto, no con una mesa de ayuda.
No. KeyA CRM funciona por su cuenta. Si ya usas KeyA ERP, ambos comparten identidad y filosofía, pero el CRM se puede usar solo.
No hace falta mover toda tu operación. Empieza con una parte de tu cartera y decide en un mes si te está aportando algo. Si no, nos lo dices y lo dejamos.
Sin tarjeta de crédito · Toma menos de dos minutos