Facturas PUE y PPD
De contado o a crédito, en cualquier moneda, con IVA, IEPS, retenciones de ISR e IVA y descuentos por concepto. El impuesto se redondea concepto por concepto, como lo exige el Anexo 20.
El timbrado va incluido: no tienes que contratar un PAC aparte ni recargar timbres en otro sistema para poder emitir. Contratas capacidad de facturación —50, 250 o 600 CFDI al mes— y el timbre de cada uno ya está pagado. Nómina, Carta Porte y complemento de pago sin costo aparte, descarga del SAT de lo emitido y lo recibido, y RFC y usuarios ilimitados —incluido el acceso de tu contador—.
Con tu RFC y tu CSD ya puedes timbrar. Nada más.
Timbramos a través de Finkok, Proveedor Autorizado de Certificación por el SAT. Tu Certificado de Sello Digital se guarda cifrado y nunca viaja al navegador. KeyA hace software administrativo para PyMEs mexicanas: el ERP y el CRM son de la misma casa.
Si no te sirve, te llevas todo. Descargas tus XML y tus PDF completos cuando quieras, también después de cancelar. Sin contrato forzoso, sin penalización y sin tener que pedirlos por correo.
Es todo lo que el sistema te hace resolver antes de poder emitir un comprobante — y casi siempre el día 31, con el cliente esperando su factura.
Le compraste mil timbres a un PAC, se te acabaron el 31 a las siete de la tarde y el cliente quiere su factura del mes. Recargar es entrar a otro sistema, con otra factura que alguien tiene que autorizar, mientras la tuya sigue sin salir.
ClaveProdServ, ClaveUnidad, uso del CFDI, régimen fiscal, objeto de impuesto. Cinco catálogos oficiales y ninguno viene con buscador, así que se copia la clave de la factura anterior y se espera que aplique.
«CFDI40147». Ocho caracteres que no dicen qué campo está mal ni cómo arreglarlo, y que salen justo cuando ya creías haber terminado. Acabas buscándolo en Google o marcándole a tu contador.
Se solicita la cancelación y ahí queda. Si el receptor tiene que aceptarla, alguien tendría que entrar al portal del SAT días después a verificar una por una — y nadie lo hace.
Carta Porte 2.0 y luego 3.0 y luego 3.1. Nómina con tarifas nuevas cada enero. Catálogos del SAT que se actualizan sin avisar. Y de pronto tu sistema pide una versión de pago para seguir cumpliendo.
El IVA sale distinto según si se redondea concepto por concepto o al final. Un centavo y el PAC te rechaza el comprobante completo.
Los complementos que casi siempre se venden aparte —o que obligan a cambiar de sistema cuando por fin los necesitas— están incluidos desde el plan gratuito.
De contado o a crédito, en cualquier moneda, con IVA, IEPS, retenciones de ISR e IVA y descuentos por concepto. El impuesto se redondea concepto por concepto, como lo exige el Anexo 20.
Cuando te pagan una factura a crédito. Las parcialidades, el saldo y el impuesto proporcional de cada abono se calculan solos a partir de la factura original, incluso con tipo de cambio. ¿PUE o PPD?
Percepciones, deducciones y otros pagos, con el ISR calculado según las tarifas vigentes del Anexo 8. Se arma el periodo completo y se timbra a todos los empleados de una vez.
Para el traslado de mercancías por carretera. Ubicaciones, mercancías, vehículo, remolques, seguros y figura del transporte, con tu catálogo de camiones y operadores guardado.
Devoluciones, descuentos y bonificaciones, relacionadas con la factura que corrigen. La relación con el comprobante original se arma sola y con el tipo que el SAT espera.
Se solicita con el motivo y, cuando aplica, el folio que sustituye. Cancela una o un lote completo con el mismo motivo. Si el receptor tiene que aceptarla, el sistema consulta el estatus por su cuenta y te avisa cuando queda firme ante el SAT.
Rentas, igualas y suscripciones se programan una vez y se emiten y se envían solas el día que definas. El cierre de mes deja de depender de que alguien se acuerde.
Baja del SAT lo que emitiste y lo que te facturaron, por periodo y por RFC, lo hayas timbrado aquí o no. Con la lista para conciliar o con los XML completos.
Sin buscar en qué pantalla se da de alta un cliente ni cuál es la clave del SAT de lo que vendes. Se lo pides, te enseña lo que va a hacer, tú confirmas y lo hace.
CVA180922H14
A-1043
El asistente propone y tú confirmas: ningún comprobante se timbra sin que lo apruebes. Lo fiscal —IVA, retenciones, totales, redondeo y validación contra el SAT— lo calcula el motor del sistema, no la conversación.
Donataria autorizada, empresa IMMEX, región fronteriza, factura a cuenta de terceros. Son los regímenes por los que normalmente hay que cambiar de sistema —o pedirle a alguien que arme el XML a mano—. Aquí están capturados una sola vez en tu RFC y se aplican solos en cada comprobante.
Capturas tu número y fecha de autorización del SAT una vez, y la leyenda obligatoria de donataria se escribe sola en cada comprobante, con el texto y en el lugar que pide el Anexo 20. No hay que acordarse de pegarla ni redactarla distinto cada vez, que es como se llega a un recibo que el donante no puede deducir.
Tu número de programa IMMEX queda guardado en el RFC, y el pedimento se captura por concepto con el formato exacto que exige el SAT —con sus dos espacios entre bloques, que es donde se atora la mitad de los rechazos—. También las leyendas fiscales del Anexo 20, para las disposiciones que tu contador te pida citar.
Si tu RFC opera en la región fronteriza norte o sur, se marca una vez y el sistema lo toma en cuenta al armar tus comprobantes, en lugar de que alguien tenga que acordarse en cada factura.
Cuando facturas a nombre de alguien más —comisionistas, plataformas, intermediación—, el RFC del adquirente queda registrado y viaja en el comprobante como el SAT lo pide. Y la factura global de público en general se crea sola al dar de alta el RFC.
En México las reglas de facturación se mueven todos los años: la Resolución Miscelánea, una versión nueva de Carta Porte, las tarifas de ISR de enero, catálogos que se actualizan sin avisar. Cumplir con eso no es una función extra que se vende aparte: es el producto. Todas las actualizaciones fiscales van incluidas, sin costo adicional y sin cambiar de plan, empezando por el gratuito.
ClaveProdServ, ClaveUnidad, régimen fiscal, uso del CFDI, códigos postales. Se actualizan contra las publicaciones del SAT sin que tengas que descargar nada.
Cuando el SAT libera una versión de Carta Porte, de Pagos o de Nómina, la adoptamos dentro del plazo de convivencia. No hay «módulo de actualización» que comprar.
Las tablas del Anexo 8 que salen en el DOF a fin de año quedan cargadas para la primera nómina del ejercicio, sin que nadie tenga que capturarlas.
Correo y contraseña. Confirmas la dirección y ya estás dentro, en el plan gratuito, sin tarjeta de crédito.
Puedes subir tu Constancia de Situación Fiscal y se leen solos el régimen, el código postal y el domicilio. Si prefieres, los capturas a mano.
El .cer, el .key y su contraseña. Se validan antes de guardarse: que sean pareja, que estén vigentes, que el RFC coincida y que sea un CSD y no tu e.firma —la confusión más común, y la que se descubre al primer rechazo.
Los catálogos del SAT tienen buscador: escribes «arena» y aparece la clave. Antes de timbrar se valida contra el esquema oficial, así que los errores salen con el nombre del campo y no como un código de cinco caracteres.
En esta categoría hay planes de cuatro dígitos al año con facturas ilimitadas, y son buenos si sólo emites facturas de ingreso. La cuenta cambia en cuanto tu operación se parece a la de una empresa de verdad.
Antes de contratar cualquier sistema —éste incluido— revisa estas cinco líneas. Son las que suben la factura después:
Aquí las cinco respuestas son la misma: van incluidas, desde el plan gratuito. Nómina, Carta Porte, complemento de pago, donatarias, IMMEX, región fronteriza, los RFC que necesites, los usuarios que necesites y cada actualización fiscal. Lo único que cambia entre un plan y otro es cuántos comprobantes emites al mes.
Si emites pocas facturas y nada más, hay opciones más baratas que ésta y te lo decimos aquí. Si emites nómina, trasladas mercancía o manejas más de un RFC, saca la cuenta completa antes de comparar.
Una sola cifra que entender: cuántos comprobantes puedes emitir al mes. El timbrado, el asistente de inteligencia artificial, los complementos, el almacenamiento, los usuarios de tu equipo y los RFC que necesites van incluidos. Precios mensuales en pesos mexicanos, más IVA.
$0
para siempre
5 CFDI al mes
No es una prueba que caduca: se renueva cada mes.
$299 / mes
+ IVA
50 CFDI al mes
Para el negocio que ya factura con regularidad.
$899 / mes
+ IVA
250 CFDI al mes
Para operación diaria: ventas, cobranza y nómina.
$1,799 / mes
+ IVA
600 CFDI al mes
Para varias empresas bajo una misma administración.
¿Más de 600 CFDI al mes? Escríbenos y lo vemos.
Sí, esto se parece a comprar timbres. La diferencia está en que nunca te quedas sin poder facturar: no hay que contratar un PAC, ni esperar a que alguien autorice una compra en otro sistema, ni recargar antes de emitir. Se agregan desde tu cuenta, en un clic, y —a diferencia de los que trae el plan cada mes— los que compras no se vencen: se quedan ahí hasta que los uses.
+50 CFDI
Para un pico puntual
$149 + IVA, pago único
+200 CFDI
Para una temporada completa
$399 + IVA, pago único
Los paquetes son para planes de paga. En el plan gratuito, el camino es pasarte a Esencial.
| Free | Esencial | Pro | Empresa | |
|---|---|---|---|---|
| Precio mensual | $0 | $299 + IVA | $899 + IVA | $1,799 + IVA |
| CFDI incluidos al mes | 5 | 50 | 250 | 600 |
| Timbrado | Incluido en todos los planes | |||
| Asistente con IA | Incluido en todos los planes | |||
| Facturas, notas de crédito y traslados | Sí | Sí | Sí | Sí |
| Complemento de pago | Sí | Sí | Sí | Sí |
| Nómina y Carta Porte | Sí | Sí | Sí | Sí |
| Cancelación con seguimiento | Sí | Sí | Sí | Sí |
| Descarga del SAT: emitidas y recibidas | Sí | Sí | Sí | Sí |
| Facturas recurrentes programadas | Sí | Sí | Sí | Sí |
| Cancelación en lote | Sí | Sí | Sí | Sí |
| Donatarias, IMMEX y región fronteriza | Incluido en todos los planes | |||
| Actualizaciones fiscales del SAT | Sin costo adicional | |||
| RFC emisores | Ilimitados en todos los planes | |||
| Usuarios | Ilimitados en todos los planes | |||
| CFDI adicionales | — | Sí | Sí | Sí |
Si manejas más de una empresa, compraste una sola bolsa de CFDI y la usas donde te haga falta ese mes. El trabajo no se reparte parejo entre tus empresas, así que obligarte a adivinar el reparto por adelantado sólo dejaría CFDI atorados en una mientras la otra no puede facturar.
Clientes, productos, folios, domicilios y facturas son de cada RFC. Cambias entre ellos con un clic en el encabezado y todo el sistema se acota a esa empresa.
Los CFDI del plan se comparten entre todos tus RFC. No hay que repartirlos ni pedir más para una empresa mientras a otra le sobran.
Puedes limitar cuánto gasta un RFC para que el que factura mucho no se coma lo del que factura poco. Es opcional: por omisión, todos comparten.
¿Llevas la contabilidad de varias empresas? Hay una página con el caso completo: facturación para contadores y despachos.
Cancelar no es apretar un botón y ya. El SAT pide el motivo y, cuando aplica, el folio del comprobante que sustituye al que se cancela. Y si el receptor tiene que aceptarla, le da 72 horas para contestar.
Los cuatro motivos del SAT, con la relación al comprobante que sustituye cuando el motivo lo exige. Si falta ese dato, la cancelación se rechaza.
El sistema consulta el estatus por su cuenta y te avisa cuando queda firme. Es lo que nadie hace a mano: solicitarla y darla por hecha es como una factura cancelada sigue viva ante el SAT durante meses.
Le pides al SAT un periodo completo y te trae lo que emitiste y lo que te facturaron a nombre de ese RFC, lo hayas timbrado aquí o no. Puedes traer sólo la lista —UUID, fechas, RFC, total y estado, que es lo que sirve para conciliar— o los archivos XML completos.
Cruza lo que el SAT tiene contra lo que tienes tú, y ve de inmediato qué proveedores ya facturaron y cuáles te deben la factura.
Una factura de proveedor que ya dedujiste y que él canceló después es un problema que aparece meses más tarde. Aquí aparece en la lista, marcada.
El sistema te marca los comprobantes emitidos a nombre de tu RFC que no timbraste en KeyA. Puede ser tu sistema anterior — o algo que hay que mirar de cerca.
Para tu contador o para la contabilidad electrónica, puedes bajar los archivos completos del periodo y no sólo el resumen.
Tu e.firma es opcional y sólo se usa para esto. Se guarda cifrada y puedes quitarla cuando quieras.
No. El timbrado va incluido en el plan. Lo que contratas es capacidad de
facturación —5, 50, 250 o 600 CFDI al mes según el plan— y el timbre de cada uno
ya está pagado. No hay que contratar un PAC aparte ni comprarle paquetes de
timbres.
Si un mes necesitas más de los que trae tu plan, agregas CFDI aquí mismo, en un
clic — y esos no se pierden al terminar el mes.
Cada comprobante que se timbra: una factura, una nota de crédito, un traslado, un complemento de pago y cada recibo de nómina. Conviene tenerlo en cuenta si manejas nómina, porque una quincena de cuarenta empleados son cuarenta CFDI.
No. El plan Free da 5 CFDI cada mes y se renueva solo, sin fecha de término y sin tarjeta de crédito. Quien factura poco puede quedarse ahí indefinidamente. No es una versión recortada: emite exactamente los mismos comprobantes que los planes de paga.
Sí, los que necesites: los RFC emisores son ilimitados en todos los planes. Cambias entre ellos desde el encabezado. Cada RFC tiene sus propios clientes, productos, folios y facturas, y los CFDI del plan se comparten entre todos: es una sola bolsa que usas donde te haga falta ese mes. Si quieres, puedes ponerle un tope a un RFC para que no se coma lo de los demás.
Puedes agregar más sin cambiar de plan: paquetes de 50 CFDI por $149 o de 200 por $399, más IVA. A diferencia de los del plan, los comprados no se pierden al terminar el mes. En el plan Free el camino es pasarte a Esencial.
Tu RFC y tu Certificado de Sello Digital: el archivo .cer, el .key y su contraseña, que el SAT entrega en su portal. Con eso ya puedes timbrar. Si además quieres descargar del SAT lo que emitiste y lo que te facturaron, hace falta tu e.firma, que es opcional y se sube aparte.
Sí. Se solicita la cancelación con el motivo que pide el SAT y, cuando aplica, el folio que sustituye al comprobante. Cancelar no siempre es inmediato: si el receptor tiene que aceptarla, el SAT le da 72 horas. El sistema consulta el estatus por su cuenta y avisa cuando la cancelación queda firme, sin que tengas que entrar al portal del SAT a revisar una por una.
Sí. Las rentas, igualas y suscripciones se programan una vez —el cliente, los conceptos, el día del mes— y se emiten y se envían solas. Lo usa quien renta locales o vende por suscripción, donde el cierre de mes es siempre el mismo trabajo repetido.
Sí. Seleccionas el lote, eliges el motivo del SAT y van todas. Es lo que se necesita cuando se facturó un mes completo con un dato equivocado: cancelarlas una por una es media jornada, y cada una requiere el mismo motivo y la misma relación con el comprobante que la sustituye.
Sí, con tu e.firma. Le pides al SAT un periodo y te trae lo emitido y lo recibido a nombre de ese RFC, lo hayas timbrado con nosotros o no. Sirve para conciliar contra tu contabilidad, para ver qué proveedores ya facturaron y para enterarte de que alguien te canceló un comprobante que ya habías deducido.
Sí, los tres. Complemento de pago 2.0 para las ventas a crédito, recibos de nómina 1.2 con cálculo de ISR según las tarifas vigentes, y Carta Porte 3.1 para el traslado de mercancías, con vehículos, operadores y ubicaciones. También notas de crédito, traslados y las leyendas fiscales, IMMEX y pedimento del Anexo 20.
Sí. Capturas una sola vez tu número y tu fecha de autorización del SAT, y la leyenda obligatoria de donataria se escribe sola en cada comprobante, con el texto y en el lugar que pide el Anexo 20. Así no depende de que alguien se acuerde de pegarla, que es como se llega a un recibo que el donante no puede deducir.
Sí. Tu número de programa IMMEX queda guardado en el RFC y el pedimento se captura por concepto con el formato exacto que exige el SAT, con sus dos espacios entre bloques —ahí se atora buena parte de los rechazos—. También puedes agregar las leyendas fiscales del Anexo 20 para las disposiciones que tu contador te pida citar, y marcar si tu RFC opera en región fronteriza.
No. En México las reglas se mueven todos los años —la Resolución Miscelánea, una versión nueva de Carta Porte, las tarifas de ISR de enero, catálogos que cambian sin avisar— y cumplir con eso es el producto, no una función aparte. Las actualizaciones van incluidas en todos los planes, empezando por el gratuito, sin costo adicional y sin tener que cambiarte de plan.
Los que necesites, en cualquier plan. Cada RFC tiene sus propios clientes, productos, folios y facturas, y los CFDI del plan se comparten entre todos. Es útil para despachos contables y para grupos con varias razones sociales: una sola cuenta, un solo pago, y cambias de empresa desde el encabezado.
No. Con tu e.firma le pides al SAT los periodos que quieras y te trae todo lo
que emitiste y lo que te facturaron, lo hayas timbrado donde lo hayas
timbrado — así que tu historial fiscal llega completo sin capturar nada.
Y los folios siguen desde donde ibas: tú defines la serie y el consecutivo,
para que la numeración no se rompa a mitad del ejercicio.
Sí, y no te cuesta más: los usuarios son ilimitados en todos los planes, incluido el gratuito. Tu contador entra con su propia cuenta, ve tus comprobantes, baja los XML del periodo y descarga del SAT lo emitido y lo recibido para conciliar. Si maneja varias de tus empresas, cambia entre RFC desde el encabezado sin salirse ni volver a entrar.
Nos escribes desde la propia aplicación o nos dejas tus datos y te contesta alguien que entiende de CFDI, no un formulario. El soporte va en todos los planes, incluido el gratuito: no hay un número que se pague aparte ni un nivel de atención que se contrate.
Sí. Los planes son mensuales, sin contrato forzoso ni penalización. Puedes subir, bajar o cancelar desde tu cuenta. Si cancelas, tus comprobantes siguen siendo tuyos: los XML y los PDF están ahí para descargarlos.
No. El asistente propone y tú confirmas: ningún comprobante se timbra sin tu aprobación. Y lo fiscal —IVA, retenciones, totales, redondeo, catálogos y la validación contra el esquema del SAT— lo calcula el motor del sistema, no la conversación. La inteligencia artificial interpreta y acompaña; los números los hace el código, que es donde tienen que estar.
No. El asistente va incluido en todos los planes, empezando por el gratuito. Lo único que se cuenta son los CFDI que emites: los usuarios de tu equipo y los RFC que des de alta tampoco se cobran aparte, son ilimitados. Es una decisión deliberada — en cuanto el sistema te dice «esta consulta te costó 17 créditos», uno empieza a racionar las preguntas y deja de usar justo lo que más ayuda.
Tu Certificado de Sello Digital y tu e.firma se guardan cifrados y nunca viajan al navegador. La e.firma, que es tu identidad ante el SAT y no un sello de facturación, se guarda con cifrado adicional y sólo se usa para pedirle al SAT tus comprobantes; puedes quitarla cuando quieras. La cuenta admite segundo factor de autenticación.
No. KeyA Facturación funciona por su cuenta. Si ya usas los demás productos de KeyA comparten identidad y filosofía, pero la facturación se puede usar sola.
Crea tu cuenta, sube tu Certificado de Sello Digital y emite. Cinco CFDI al mes, gratis, sin tarjeta y sin fecha de término.
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